02-12-2017 | 11:33 hs

Pagó 21 mil pesos por un maleficio contra su amante, pero le salió al revés

Una docente contrató a una “bruja” para que le hiciera un “trabajo” a su amante, pero todo se complicó. Hizo varios pagos, el supuesto “maleficio” no se cumplió y ahora un “brujo mayor” la persigue a ella.

La denuncia fue radicada en la subcomisaría Lola Mora, donde los policías se sorprendieron por el relato dado por una docente de 44 años de esta ciudad, Claudia, a quien le salió, como quien dice, la “bala por la culata”, ya que no sólo no logró el perjuicio que buscaba, sino que el mal se le vino en contra.

La mujer, quien lleva adelante una relación extramatrimonial desde hace seis años con un hombre, cuya identidad se excuso de bridarle a los uniformados, aunque sí reconoció que aportó esos dato a la bruja que contrató.

La docente, al parecer, quería deshacerse ya de su amante, por lo que se le ocurrió contratar los servicios de una “bruja”, la que eligió tras echar un vistazo a las páginas de aviso clasificados de un diario local, donde encontró confianza en una mujer que ofrecía los maleficios que buscaba para su amante.

Tras contactarla por teléfono, la “bruja” escuchó su pedido y en primer término le pidió que le hiciera una recarga de crédito a su teléfono celular por un valor de 100 pesos, tras lo cual siguieron con la consulta y otros detalles referidos al requerimiento de la docente.

Tras explicarle los pasos que debía realizar para poder elaborar el “conjuro” que le sacaría de su vida a su amante, la bruja dejó pasar unos días y la llamó nuevamente para pedirle que haga un giro de 2 mil pesos, el cual la docente cumplió al pie de la letra.

Posteriormente, un nuevo llamado de la bruja desembocó en otro depósito, esta vez de 3 mil pesos, dinero que debía repartir con otros supuestos “brujos”, ya que ella operaba en red con otros colegas a fin de asegurarle así a sus clientes todo el poder necesario para que se cumplan sus pedidos.

En este caso, la docente se demoró en cumplir con el nuevo pago, lo que hizo enojar a la bruja, quien comenzó a hostigarla. Pese a ello, la mujer pidió disculpas por el retraso y depósito el dinero que le era requerido.

A los días, en tanto, la bruja volvió a llamar y, en esta ocasión, exigió un pago de 16 mil pesos, ya que había realizado con el grupo de colegas el “trabajo” o “maleficio” que la clienta pedía, en el cual se habían utilizados 16 velones negros, siendo el valor de cada uno de 500 pesos.

 

Cuestionamientos y amenazas

 

Ante semejante cantidad, la docente comenzó a plantear algunos cuestionamientos, a los que la bruja respondió con amenazas y exigencias divinas, circunstancias en que un hombre intervino en la conversación, siempre vía telefónica.

Este sujeto, según lo informado por la policía a La Voz de Salta, se identificó como el “Brujo Mayor”, quien en un tono más conciliador, pidió disculpas por su colega a la vez que le dio un margen de tiempo a la docente para que haga el pago requerido.

No obstante, el supuesto “Brujo Mayor” fue más allá y en tono intimidante le hizo saber que conocía todo de ella y de su familia, por lo que debía tener cuidado de no defraudar a la comunidad de brujos, mientras que la bruja con quien tomó contacto inicialmente, también la amenazó.

“Voy a estar a tu lado todo un año, así que es mejor que deposites la plata”, fue el último contacto con la bruja. Temerosa por el vuelco que tuvo el trato con la bruja, la docente se presentó en la policía y radicó la denuncia en contra de los brujos y aportó otros datos a fin de que los acusados sean investigados.